Tiempo mexicano
El tiempo es relativo, como bien formuló Albert Einstein. Y eso que no visitó México, donde, aun para los nativos —ya no digamos para los pobres extranjeros— es necesaria una tabla de equivalencias temporales básicas.
Y su vulnerabilidad física ante circunstancias y fenómenos fantásticos o mortales.
Su valor estético primordial recae en mostrar violencia gráfica con la finalidad de sensibilizar al espectador, trastocar sus emociones y evidenciar la fragilidad del hombre ante otras bestias, seres o ante él mismo.
La palabra gore es una palabra inglesa que hace referencia a la expresión ‘sangre derramada’ y que designa a un subgénero del terror cinematográfico dedicado a mostrar escenas de crudeza visual como canibalismo, decapitaciones, asesinatos, sangre derramada, vísceras esparcidas, mutilaciones, tortura y experimentación.
Técnicamente el cine gore se caracteriza por movimientos de cámara abruptos y yuxtaposiciones de imágenes siniestras y llenas de contrastes, que sustituyen lo contemplativo por lo inmediato.
Ver cine gore puede marcar nuestra forma de percibir el séptimo arte, pues no hay intermedios; te gusta o te desagrada, te emociona o te asquea, lo amas o lo detestas.
Narrativamente llega a carecer de sentido, favorece las imágenes sangrientas y llenas de vísceras, utiliza el recurso de entrelazar historias para generar una mezcla de emociones y sensaciones. Esto da como resultado una experiencia de éxtasis repleta de violencia, acciones desenfrenadas y de lo excesivo y explícito.

Vía Pexels, Lilartsy
«…un infierno habitado por los de nuestra misma especie, a pesar de todas las torturas, es mucho más deseable que un cielo ocupado por los seres monótonos a quienes nos presentan como modelos de virtud.»
Marqués de Sade
Su origen se remonta a obras literarias como 120 días en Sodoma del Marqués de Sade, al teatro francés grand guignol y al Théatre Libre de André Antoine. Este tipo de espectáculo se convirtió en sinónimo de horror gratuito, acontecimientos viscerales con una serie de efectos escénicos encantadores y terroríficos con la mera intensión de entretener a los espectadores hambrientos de sangre.
El concepto estético y crudo del teatro grand guignol pasó a la pantalla grande que se vio influenciada por el expresionismo alemán, el cual impuso una variación al cine de terror, que cambió lo explícito por aspectos más simbolistas como escenografías distorsionadas y una iluminación más contrastada.
Sangre, tripas y atasque
El género nació oficialmente en 1963 con Blood Feast, pelicula de Herschell Gordon Lewis «el padrino del gore», una producción de tan sólo nueve días de rodaje y presupuesto de 70,000 dólares —que consiguió la revolución del cine de terror y dio pauta al cine de serie B—. En esta película se citan todos los elementos del cine de Lewis: actores no profesionales, chicas semidesnudas, fotografía deplorable, música inaudible, medios insuficientes, diálogos increíbles, chorros de sangre y tripas al por mayor.

Vía Pexels, Anca Dorneanu
Entonces la pregunta es ¿por qué fue tan bien recibido por los espectadores a pesar de sus carencias técnicas? Simple, este cine tuvo todo el potencial y fuerza para romper los esquemas, barreras y formalidades del cine tradicional invadido de lo mismo.
Sin duda, un clásico del género es Night of the Living Dead (1969) de George A. Romero.
Otra cinta destacada es The Last House on the Left de Wes Craven (1972). A la que se le ha querido atribuir una relación con la cinta del grandioso Ingmar Bergman, The Virgin Spring de 1959, pero lo único que tiene que ver con la obra maestra de Bergman es una leve base argumental: unos degenerados abusan de unas muchachas y el padre de una de ellas procederá a vengarse.
El cine gore a pesar de sus altas y bajas, nunca ha querido aparentar otra cosa sino lo que es en sí mismo, no pretende ocultar sus carencias ni intenta ser pretencioso el Cine Gore es de elogiarse por su vigencia y su legión de fieles seguidores, por ello, hoy en día busca nuevos contenidos, nuevas formas de narrar y nuevas alternativas de texto y subtexto que justifiquen la violencia emanada pues «el mal es sólo un punto de vista. Dios mata indiscriminadamente, también deberíamos hacerlo nosotros.»1 Lestat, Interview with a Vampire.

Vía Pexels, Tima Miroshnichenko
por Luigi Mtz
1) Cannibal Holocaust (1980); Ruggero Deodato, Italia.
Un grupo de exploradores viaja al Amazonas para documentar la vida de comunidades aborígenes…. Nunca regresan a casa. El investigador que sale a su búsqueda no encuentra más que evidencia en video de la masacre de la que los viajeros fueron víctimas después de transgredir el orden social caníbal.
2) Lo Squartatore di New York (1982), Lucio Fulci; Italia.
Las neoyorquinas de moral distraída corren peligro: un asesino con voz de pato (sí: voz de pato) anda suelto. El Teniente Fred Williams busca atrapar al destripador analizando cada uno de sus patrones de conducta.
https://www.youtube.com/watch?v=Q0W_AQVBoeQ
3) Ginī Piggu: Akuma no Jikken (1985), Satoru Ogura; Japón.
Guinea Pig: El experimento del diablo es la primera de las 7 películas que componen una de las series más famosas del género. La trama es simple: un grupo de hombres que secuestran y torturan a una joven para medir cuánto puede sufrir el cuerpo humano.
4) Martyrs (2008), Pascal Laugier; Francia.
«Es muy fácil crear víctimas… Los mártires, en cambio, son únicos». Esa es la justificación de una bola de locos pertenecientes a una sociedad secreta que busca los misterios de la vida después de la muerte, para secuestrar y torturar a personas inocentes.
https://www.youtube.com/watch?v=Jbct9qWBSME
5) The Human Centipede (2009), Tom Six; Holanda.
Visualmente no es tan explícita como una gore promedio, pero la historia basta para perturbar mentes de por vida. Un científico alemán quiere unir a tres personas por el tracto digestivo: literal, un ciempiés humano. Secuestra entonces a tres turistas y los une quirúrgicamente del recto del uno a la boca del otro.
… La última recomendación: Jamás, nunca, por ningún motivo vean A Serbian Film. El daño que ocasiona es permanente, completamente doloroso e innecesario: necrofilia, pedofilia, alusión al snuff… nadie necesita en su cabeza tanto mal.
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El tiempo es relativo, como bien formuló Albert Einstein. Y eso que no visitó México, donde, aun para los nativos —ya no digamos para los pobres extranjeros— es necesaria una tabla de equivalencias temporales básicas.
Un signo es cualquier cosa que crea significado. Es decir, cualquier cosa que se puede usar pararepresentar otra cosa. De acuerdo con el filósofo, semiólogo y escritor italiano Umberto Eco (1932-2016), los signos pueden tomar muchas formas: pueden ser
A petición de muchos de nuestros lectores y radioescuchas, hoy tendremos un tema por demás interesante: cultura prehispánica.