Aristóteles planteó que la felicidad es dios. El dios de Aristóteles es «el acto puro» –una forma plenamente realizada–, y dice que el único ser que puede ser feliz es Dios, porque su vida consiste en pensarse a sí mismo, y ese pensarse a sí mismo eterno es la felicidad. Por eso para nosotros, seres mortales que nos definimos día a día, esto lo convertimos en la ideología más poderosa de nuestro tiempo, un estilo de vida que debe profesarse con inteligencia y valentía para cultivar en nosotros un espíritu que –en sintonía con Nietzsche– luche contra todos los obstáculos que limiten nuestra libertad e impidan conocernos a nosotros mismos.
Todo el mundo quiere ser feliz, busca distintos métodos para conseguirlo y prolongar el sentimiento. Mucha gente afirma serlo pero, ¿cómo podemos asegurarnos que es así? ¿Existe alguna receta para conseguir la felicidad inmediata? Escucha este programa con Pilar Montes de Oca y Cinthya Celaya, quienes nos cuentan cómo podemos encontrar y hacer nuestros momentos de felicidad.

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