A pesar de que el arte del tatuaje se ha vuelto popular, no todos pueden explicarse cómo funciona la máquina de tatuajes que dibuja imágenes indelebles en la piel.
La máquina de tatuajes penetra 1 milímetro de la piel cuando mueve una aguja de arriba abajo entre 50 y 3 mil veces por minuto. La aguja inyecta gotas de tinta especial para tatuajes, que es en realidad una mezcla de pigmentos tanto vegetales como minerales, metálicos y plásticos. Este aparato funciona con un motor eléctrico que usualmente es accionado por un pedal.
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La capa externa de la piel, la epidermis, mide aproximadamente 1 milímetro de ancho y se renueva cada 48 días. Por lo tanto, la tinta debe ser inyectada en la capa interna, la dermis, cuyo tejido de fibras colágenas y elásticas es más estable, lo que asegura que la tinta se quede ahí por muchos años. La máquina fue patentada en 1891 por Samuel O’Reilly, un famoso artista del tatuaje de Nueva York. No se sabe a ciencia cierta si fue inspirada en una supuesta máquina de tatuajes inventada por Thomas Alva Edison o en la pluma eléctrica desarrollada por el mismo Edison en 1874.
Te recomendamos el interesante documental Los secretos del tatuaje, que habla de esta práctica cultural milenaria alrededor del mundo. Hace unos años se estrenó en la televisión estadounidense la serie Miami Ink, que fue el primer reality show relacionado con esta práctica. Gracias a esto, la cultura del tatuaje tuvo una gran difusión.
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