Nuestras ideas acerca de la música y los músicos están condicionadas por los ideales del Romanticismo. Hasta el día de hoy, nos resulta más fácil referirnos al ideal romántico que al clásico, porque en el primero la personalidad del artista ocupa el centro de la escena y, por ello, las creaciones musicales pasan a ser obras íntimamente ligadas a las luchas y los sentimientos de los compositores, y la música deja de existir en abstracto.
En el Romanticismo, la música está diseñada para expresar algo, para exaltar, conmover y soñar. Liszt dice que «el músico [romántico] es una combinación de individualidad, talento, virtuosismo y conocimiento de las otras artes». En concreto, se refiere al contenido que ahora se busca; si bien surge de los sentimientos y la expresión de cada autor, también se nutre, se fundamenta y se inspira en la filosofía, la narrativa y la poesía de la época. He aquí cada una de las piezas mencionadas en el artículo de Algarabía 102.
I live not in myself, but I become Portion of that around me; and to me High mountains are a feeling. Lord Byron, Las peregrinaciones de Childe Harold
J. Spring, publicidad de cognac Sorin, litografía, 1928. La vanguardia del art déco El término art déco fue acuñado en 1966, cuando el Museo de Artes Decorativas de París montó la exposición retrospectiva Les Années 25 El alba del siglo xx vio resplandecer a París como el epicentro artístico y cultural del mundo. El fin de […]
El tiempo es relativo, como bien formuló Albert Einstein. Y eso que no visitó México, donde, aun para los nativos —ya no digamos para los pobres extranjeros— es necesaria una tabla de equivalencias temporales básicas.
Hacia la década de los 60 del siglo pasado, el movimiento contracultural se había generalizado y, básicamente, lo abarcaba todo: literatura, artes plásticas, artes escénicas, modos de vida e ideologías yposiciones políticas. Ser creador implicaba,